El impacto de la pandemia en la educación

La amenaza de la pandemia C0V1D-19 hizo que las escuelas de todo el mundo cerraran dejando a más de 1.200 millones de estudiantes fuera de sus aulas. El distanciamiento social y la permanencia en casa son medidas de precaución eficaces para prevenir la propagación del v1rus mortal. Sin embargo, ¿qué cambios nos traerá el cierre generalizado de escuelas?

En muchos países se ha implementado un cambio del entorno tradicional del aula al aprendizaje en línea. Con el uso de computadoras e Internet, los profesores y los estudiantes pueden continuar su educación mientras se quedan en casa. Sin embargo, muchos son escépticos con este rápido cambio, ya que se hizo poca preparación para este nuevo tipo de enseñanza.

Algunos argumentan que tendrá malos resultados porque: hay muchas distracciones en el hogar, las clases en línea pueden disminuir las interacciones sociales de una discusión grupal animada, los estudiantes pueden tener menos motivaciones porque extrañan la cercanía física y el apoyo de sus compañeros y limita la disciplina ya que los niños pasan menos tiempo frente a sus maestros.

Otros creen que este nuevo modelo de educación trae beneficios significativos tales como: los profesores y los estudiantes pueden comunicarse fácilmente entre sí en cualquier momento a través del chat o las videollamadas, las tareas se pueden completar de manera conveniente y rápida mediante el intercambio de documentos, y los estudiantes pueden retener más información ya que reduce el número de estudiantes en una clase, lo que permite a los profesores interactuar con cada uno de ellos.

Las clases en línea son excelentes soluciones para continuar la educación de manera segura mientras aún estamos experimentando la pandemia de C0V1D-19. Desafortunadamente, este aprendizaje moderno no está disponible para algunos estudiantes. Muchos tienen dificultades para participar en clases en línea, ya que no pueden permitirse comprar una computadora o no tienen conexión a Internet, lo que dificulta la educación para los estudiantes que provienen de una familia de bajos ingresos.

Para países del primer mundo como Suiza, Noruega y Austria, implementar clases en línea no es tan difícil ya que el 95% de sus estudiantes tiene computadoras e Internet para usar en el trabajo escolar. Por otro lado, impulsar este aprendizaje digital es un gran problema para los países del tercer mundo, ya que es probable que más de la mitad de sus estudiantes se queden atrás. Por ejemplo, en Indonesia solo el 34% de sus estudiantes tienen computadoras e Internet en casa. En Filipinas, la proporción se reduce a solo el 20%. Además, hay muchos profesores en países de bajos ingresos que no tienen la tecnología necesaria para impartir clases en línea.

El acceso a computadoras e Internet no son los únicos problemas de implementar clases en línea. Puede tener un efecto significativo en la economía, especialmente en el sector de la educación, ya que pueden tener menos ingresos. El empleo de los profesores y las administraciones escolares también puede verse afectado, lo que dejará a muchas personas desempleadas.

La pandemia de C0V1D-19 nos dejará para siempre cambios significativos. Las clases en línea pueden estar aquí para quedarse incluso después del brote. Es fantástico volver al aprendizaje tradicional en el aula, ya que está bien probado y demostrado su eficacia, pero la adopción de nuevas tecnologías y cambios también puede traer beneficios sustanciales para los estudiantes, las escuelas y la sociedad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies